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MakinProcess✨

MP Summer Edition ✦ No menos, mejor 🍒


Hey, beautiful mind! 👋

Hoy vengo con una idea-reflexión que espero que te sirva para afrontar (al menos digitalmente) las semanas que quedan de verano e, idealmente, el resto del año.

Es sobre la desconexión digital y cómo la gente aprovecha que en vacaciones sale de manera más natural el estar menos pendiente de internet o las redes sociales para “alargar el ayuno” y directamente hacer un detox de las mismas.

Un año entero con titulares grandilocuentes, hacks de productividad cambia-vidas, gente plagiando contenidos por arañar seguidores, cuentas anónimas diciéndote qué hacer para tener éxito… llega un momento en el que el cerebro pide un reset.

Mi propuesta es la siguiente:

No hagas desconexión digital.

Piensa por qué sentimos la necesidad de desintoxicarnos de las redes sociales, del exceso de información. Y, en vez de cortar por lo sano, cambia la mentalidad y empieza a desarrollar hábitos más saludables en torno a la información que te rodea.

Lo que voy a decir puede sonar contrarian pero estar conectada es bueno.

Tener información a nuestro alrededor, de distinto tipo y en diferentes formas es una maravilla.

La solución a esa sensación de empacho no puede ser cortar de raíz, sino desarrollar una relación más sana con ella, una que nos permita extraer valor de los diferentes flujos de información; de Twitter a Pinterest, pero también de los periódicos digitales o de un tratado de historia.

Si después de un año de excesos alimenticios no caes (o no deberías) en la dieta de la alcachofa por el daño nutricional y psicológico que a la larga tienen este tipo de soluciones, ¿por qué no tratar a nuestro cerebro igual?

Igual que la causa de la obesidad no es el exceso de comida, quizá el problema de nuestra época no sea tanto la cantidad ingente de información, sino la calidad de la misma.

Los mensajes histriónicos, sin reposar. La búsqueda de la viralidad y la inmediatez que, inevitablemente, pasan por la simplificación del mensaje, por la falta de contraste con otras fuentes de información, por la ausencia de cariño puesto en esa idea.

Y quizá la solución para recuperarnos de esta sensación de sobre-estimulación cognitiva no sea hacer un detox anual, sino aprender a dominar la información que nos rodea y usarla a nuestro favor, adoptando una actitud más responsable y, a la larga, más sostenible.

Desarrollar una relación más sana con la información que nos permita disfrutar y consumir cada pieza de la misma de una manera equilibrada. Aprovechar lo que tiene que darnos cada red social o plataforma para, además, construir nuestra propia perspectiva sobre el mundo y devolverle el favor; a nuestras audiencias, a nuestras comunidades. Creando cosas nuevas y aportando nuevas opiniones.

Empieza perdiéndote en madrigueras de conejo. Escucha lo que tiene que decirte tu instinto y no te quedes en la agenda que te imponga el algoritmo.

Sal del feed para desarrollar tu pensamiento crítico y crea tu propia dieta saludable de información, una que no te importe seguir todo el año, y no tendrás que volver a hacer un detox jamás 😉

🏹 El «read more»

Cuando empecé esta newsletter hace ya casi dos años, algunas de sus primeras ediciones estuvieron dedicadas a la idea de la web como un Jardín, como un espacio personal que cuidas y cultivas y que es enteramente tuyo.

En los últimos meses las he ido revisando y las iré re-compartiendo, porque creo que el concepto cada vez toma más fuerza.

Cambiar la manera en la que te relacionas con la información a tu alrededor para pasar de mera consumidora pasiva a experta curadora de tu propio feed podría ser visto incluso como un acto de responsabilidad y compromiso.

Nunca hasta ahora había sido tan importante ser capaz de desarrollar tu perspectiva única. Para diferenciarte del resto pero también para no ser arroyada por el flujo de información fast-food que nos rodea, sino aprender a usarla a tu favor para crear cosas nuevas y útiles, para ti y para otros.

🐇 El rabbit hole

Podría escribir una edición entera sobre esta página y cómo creo firmemente que es uno de los mejores recursos escondidos si quieres aprender de storytelling saliéndote de las fuentes tradicionales asociadas al marketing y las ventas.

Pero hoy te la comparto como fuente inagotable de distracción y entretenimiento porque nunca existió ni existirá una enciclopedia igual si disfrutas mínimamente consumiendo contenido con intención; entendiendo qué está pasando, qué patrones y técnicas se están usando para captar tu atención y provocar una reacción. La mejor madriguera de conejo si alguna vez has vivido una obra de ficción escrita, serie de televisión, película o videojuego.

Café para muy cafeteros: Si te interesa la arquitectura de información, píllate una taza grande de té, café o tu bebida favorita y flipa (porque no hay otro verbo para expresarlo) con la cantidad ingente de contenido y las mil y una maneras que tienen de organizarlo para navegar por él fácilmente. A mí estas cosas me fascinan.

🧀 El vicio

Si algo me gusta más que la analogía entre comida e información es la comida a secas (jaja, easy). Pero si el alimento en particular pasa por un proceso más o menos complejo que lo arraiga a la cultura y a la tradición del lugar en el que se elabora, pues apaga y vámonos.

Por eso me fascinan, a todos los niveles, el queso, el café y el cacao.

Otro día tiro más de todos esos hilos, que dan para más, pero hoy me limito al factor placer así que te dejo un regalo. Para los ojos (maravilla de diseño, de fotos, de navegación, de atención al detalle) y, si no vas con cuidado, también para el paladar.

Es uno de mis proyectos gastronómicos favoritos por el respeto y la adoración a la artesanía del queso y su cultura. Y más aún en estas fechas de cenas al fresco, donde es casi obligado que cada uno aporte una o dos piezas de manjar fermentado a la mesa.

Este año me han descubierto El Vicio. Intenso pero suave y con una textura de las de pillar cuchillo y untar como si fuera mantequilla. De nada.

🎲 El Juego

Hace unas semanas estuve en León, pasando un fin de semana largo con algunos guruses/as y mejores personas.

Lo que pasó allí, en su mayoría, se quedará allí, pero sí que puedo hablar de uno de los juegos que hizo las delicias de las noches. Qué cosa más simple y, a la vez, qué rabiosamente entretenida.

He tenido oportunidad este verano de trastear con un par de juegos más (estos para edades más tempranas, pero déjame decirte amiga que cómo se notan esos cerebros jóvenes y rápidos 👀) y es posible que esté un poquito enganchada.

Ya he hecho algunas incursiones a la sección de Juegos de Mesa de Amazon y estoy a un tris de hacerme con esto simple y llanamente por the prettyness✨. Así que te leo:

¿Qué juegos de mesa —más allá del Trivial y el Party— son un must en el arsenal de toda persona que aprecie este tipo de cosas?

✶ ✶ ✶

Gracias por leer hasta aquí 🥰

Estoy algo sorprendida, a la par que orgullosa, porque estamos casi en el Ecuador de agosto y por ahora este ejercicio veraniego se va manteniendo 💪

Cuando termine el mes (y volvamos a ese mindset) te cuento cosas que han pasado en la newsletter entre bambalinas desde que eché el toldo de la edición normal y empecé la estival, que alguna cosa ha pasado.

Hasta entonces, yo sigo echando un rato entretenido aquí compartiéndote randomicidades para intentar que al menos en verano puedas darte el gustazo de perderte en cosas no tan importantes ni urgentes.

Pero ya sabes que me encantará que me compartas las tuyas, que aquí hay hueco para todo el mundo 😉

Te dejo con el rincón de hoy:

Un placer saludarte otra semana, sigue disfrutando del verano 🌊 🐚


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Reflexiones y herramientas (tecnológicas y mentales) en torno a diseñar sistemas de vida y/o negocio; Aprende a Pensar mejor para Crear mejor🌱

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